Murió Daniel Buira, baterista fundador de Los Piojos y figura clave del sonido de una generación

El rock argentino atraviesa un momento de tristeza: falleció Daniel Buira, histórico baterista y miembro fundador de Los Piojos, a los 54 años. La noticia impactó en la escena musical y en miles de seguidores que crecieron con una de las bandas más representativas del país.
De acuerdo a las primeras versiones, el músico sufrió una descompensación en la sede de su escuela de percusión, “La Chilinga”, en el conurbano bonaerense, donde fue atendido sin poder ser reanimado.
Buira fue mucho más que un baterista: fue uno de los pilares del sonido piojoso. Desde fines de los años 80, participó en la construcción de una identidad que mezcló el rock con ritmos rioplatenses como la murga y el candombe, una marca distintiva en discos fundamentales como Chactuchac (1992), Ay Ay Ay (1994) y Azul (1998).
Integrante original del grupo, formó parte de Los Piojos hasta el año 2000 y volvió a sumarse en su etapa más reciente, siendo parte del regreso que reactivó la mística de la banda entre 2024 y 2025.
Además de su recorrido con el grupo, desarrolló una intensa carrera como percusionista y docente. Fundó “La Chilinga”, un espacio clave para la enseñanza y difusión de la percusión en Argentina, y colaboró con artistas como Vicentico y Fabiana Cantilo, ampliando su huella en la música nacional.
Su partida vuelve a golpear la historia de Los Piojos, que ya había sufrido la pérdida del guitarrista Gustavo Kupinski en 2011. Hoy, el legado de Buira queda unido para siempre a una banda que dejó una marca profunda y a un estilo rítmico que definió a toda una camada del rock argentino.
Con su pulso, su impronta y su búsqueda constante, Daniel Buira deja una huella imborrable. Y en cada ritmo que combine barrio, murga y rock, su esencia seguirá presente.
